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Lectores del mundo visitan a Cortázar (por Olga y Carlota)

Acta que combina las notas de Olga, miembro del Club, y Carlota, miembro del Taller de Microrelato de la Universidad Carlos III de Madrid, más algo de cosecha propia de Laura, la editora encargada

Estas notas de la visita a la exposición sobre Cortázar han sido escritas con un regusto especialmente nostálgico, ya que tienen como fondo el fallecimiento en Paris, de la viuda y sobre todo compañera del escritor, Aurora Bernández. Descanse en paz, con Julio, en un paraíso lleno de cronopios y famas.

En una lluviosa tarde de martes nos reunimos el Club de Lectura de la antigua La Bagatela con los alumnos del Taller de Microrelato del Espacio Abierto de la Carlos III para visitar la exposición Cortázar. Lector del mundo en Casa del Lector, es un homenaje al escritor en el centenario de su nacimiento (Bruselas, 26 de agosto de 1914) y está compuesta por fondos del Museo del Escritor de Madrid.

Tuvimos la inmensa suerte de tener como cicerone a Raúl Manrique, comisario de la exposición y director del Centro de Arte Moderno, que nos explicó como la muestra está estructurada en ocho segmentos o vitrinas que engloban las diferentes etapas de la vida de Cortázar.

1ª  vitrina  – Lecturas de infancia y formación

Después de una breve introducción a su biografía familiar (nacimiento en Suiza entre los bombardeos de la 1ª Guerra Mundial, regreso a Buenos Aires en 1918…), ilustrada con fotografías de la época, nos adentramos en los libros que inspiraron al argentino en su juventud. Podemos encontrar, entre otros:

  • Ediciones originales de Alejandro Dumas y Poe
  • Varios “Almanaque”, publicaciones de carácter familiar, cuya estética inspirará a Cortázar para dos obras futuras
  • El Mensajero (Edición de 1918, mismo año que Cortázar llega a Buenos Aires)
  • El Tesoro de la juventud: artículos adaptados para los jóvenes. En Europa existía «Lo sé todo»
  • Un ejemplar de «Opio»
  • Ejemplar de Fatone y Marasso
  • También hay música; en la Revista Sur, durante la estancia de Cortázar en París, publica un artículo sobre Gardel, en el que dice que para apreciarlo de verdad se debe escuchar en una vitrola
  • Escribe en la revista 9 Artes, dirigida por el musicólogo David Devoto, casado con una de las hijas de Valle-Inclán
  • Artículo en la revista “Buenos Aires Literaria” con el título «Louis, enormísimo cronopio», dedicado a Louis Amstrong
  • En la vitrina hay una cinta original donde grababa música el propio Cortázar. También pedía que le enviaran cartas orales, pues temía perder la frescura del lenguaje argentino

Cortázar formó una gran biblioteca en su juventud, pero trajo pocos libros a Europa, al igual que pasó con sus vinilos de Jazz. Formaría otras luego, en París, parte de la cual fue donada por su viuda Aurora Bernárdez a la Fundación Juan March

Cuenta Jesús Marchamalo en su libro Tocar los libros (Centro Superior de Investigaciones Científicas, 2008, pág. 63):

“Me contaron de Cortázar una historia fantástica; la de esa biblioteca deshojada, volandera, en Italia. Viajaba con su mujer, Aurora, a mediados de los años cincuenta, en tren, y para no cargar con un equipaje innecesario, acostumbraban a comprar libros en las librerías de las estaciones, para los trayectos. Compraban un título que leían juntos, en general primero Julio que, cuando terminaba una página, la arrancaba y se la pasaba a Aurora, sentada a su lado, que cuando acababa de leerla la arrojaba por la ventanilla.

De modo que habrá en alguna parte una biblioteca perdida de Cortázar, una biblioteca secreta. Tal vez para encontrarla sea preciso seguir las vías férreas por toda Italia, de norte a sur y de este a oeste, recogiendo las páginas que Aurora y Julio, Julio y Aurora arrojaban al tren.”

2ª vitrina: – Cortázar traductor

Primero traduce literatura; después, traducirá para la UNESCO. Como muestra de la diferencia de épocas, un botón: Cortázar se pudo comprar su casa en Francia en el año 78, después de decidir abandonar la traducción como única fuente de ingresos y cuando publica «Rayuela». Por traducir la prosa completa de Poe, le pagaron 500$. (*El oficio de traductor tampoco es que haya cambiado mucho, seguimos sin poder comprarnos un piso con un encargo. N. del T. ). Cortázar deja de traducir “oficialmente” en el año 54. Cuando le encargan la traducción de la prosa de Poe, su fue con Aurora a Italia dos años. También traduce Robinson Crusoe. Se mete tanto en el libro que, cuando le dice a su editor que no ha podido viajar en todo el verano porque estaba trabajando en la traducción, en realidad está mintiendo: ha viajado tanto con el personaje que siente su viaje como algo real. De hecho, se identificaba hasta tal punto con el libro que estaba traduciendo, que algunas de ellas se han transformado en la versión definitiva. «Memorias de Adriano», de Marguerite Yourcenar, o la prosa de Poe… nadie recuerdo ninguna otra traducción que no sea la de Cortázar.

También traduce a John Keats. Cuentan que en su billetera llevaba una hoja de hiedra que cogió en la tumba del poeta inglés.

Su último trabajo como traductor fue en el año 83. Donó los beneficios a una asociación en Nicaragua.

Las fotografías que encontramos en  esta vitrina corresponden a dos proyectos:

    • Buenos Aires, Buenos Aires, colección de fotografías con texto de Cortázar
    • Humanario: fotos de manicomio y texto de Cortázar

3ª  y 4ª vitrina: Lectura plástica y artística y La lectura de la música

Estas dos vitrinas muestran su trabajo en colaboración con artistas plásticos, como dibujantes, escultores y músicos:

  • Editorial Siglo XXI
  • Observatorio de la India del siglo XV. Viajó a la India con Octavio Paz. Fotógrafo, Manuel Gálvez
  • Realiza un viaje de París a Marsella en coche durante un mes, parando cada noche en un aparcamiento de la autopista. Le sirve de inspiración para escribir «Los autonautas de la cosmopista»
  • Discursos: 11 textos breves. Único texto que escribió en francés
  • Fotolibros
  • Acuarela original para «Cronopios y famas»
  • Correspondencia entre Eduardo, Julio Silva y Cortázar
  • Tapies, Saura… Escribió una introducción al libro pero no lo llegó a ver publicado
  • «El bestiario» de Zotl, que era un farmacéutico que creó un inventario imaginario de animales

Además podemos el famoso retrato de Cortázar realizados por la argentina Sara Facio, en uno con su eterno cigarrillo o una foto de Alberto Jonquières en la que está tocando la trompeta. Cómo anécdota, Raúl nos comenta que Cortázar no sabía tocar, tanto era así que la asistenta le preguntaba si «el señor estaba aprendiendo…»

5ª vitrina: Lectura de la realidad. Escritor comprometido

En esta etapa podemos observar el compromiso político del escritor, especialmente en América del Sur:

  • Libro publicado con escritos de varios intelectuales exiliados en Francia —muchos de los cuales no firmaron con su nombre— sobre las atrocidades de Pinochet en Chile. El nombre de Cortázar sí aparece.
  • Artículos sobre Nicaragua
  • Póstumo. Artículos reunidos sobre la dictadura argentina
  • Conferencia en Varsovia

6ª vitrina: La carrera literaria

Recoge sus primeras ediciones y libros premiados. Lo más curioso es escuchar que la primera publicación de Cortázar fue un poemario que no tuvo ningún éxito. Nunca más publicaría poesía

  • Año 63: primera edición de «Rayuela»
  • Primera edición de «Cronopios y famas»
  • Fotos en París de los años 70

7ª vitrina: El lector crítico

  • Cuaderno de bitácora de «Rayuela»
  • Revista El gráfico (equivalente al “As”). Artículos sobre boxeo; Cortázar era un gran aficionado al boxeo
  • Carta original
  • Telegrama a una amiga cubana que vive en Nueva York para avisarle de su inminente llegada
  • Copias de contacto de las fotos

8ª vitrina: Lecturas cómplices

Esta última vitrina, es la más sentimental y rara, ya que guarda los libros y dedicatorias de Cortázar a sus amigos y cómplices, además de ciertas fotografías muy personales como de sus últimas vacaciones en un molino de Segovia

  • Dedicatorias, un ejemplar de Silvalandia (Julio Silva)
  • 4 LPs: Cortázar lee a Cortázar. Dedicado a Jean Andreu
  • Carta y respuestas, encuesta en la revista Caravelle, sobre hacia dónde y para qué se escribe
  • Fotos: último programa televisivo en el que participó, en sus últimas vacaciones en un molino de Segovia, etc.

Destacan entre todas las dedicatorias la protagonizada por Alesandra Pizarnik, esa gran poeta que acabó suicidándose años después, en la que es nombrada socia vitalicia del Club de la Serpiente por todos los protagonistas de Rayuela… Lo curioso es que este texto es de 1962, es decir un año antes de la publicación de la novela. Pero, todo tiene una explicación, según Fernando Noy, el “Presidente de la noche”, Alejandra Pizarnik pasó a máquina el manuscrito de Rayuela, e incluso parece que durante un tiempo creyó que había perdido este manuscrito…

Terminamos la visita donde empezamos, en La Cantina, el restaurante que se encuentra en el interior de Matadero compartiendo pizzitas, hummus y brebajes varios. Una buena forma de pasar una fría y lluviosa tarde de martes, sí señor.

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